lunes, 25 de agosto de 2014

4’33’’ para un verano ni-ni



Como decía Stravinski, no basta con oír la música, además hay que verla. Y, para lo que hay que ver, mejor la luz apagada. Así, entre lluvias y fríos a destiempo, pasa este verano “ni-ni”, que ni frío, ni calor. Y a falta de otros sones, socorridos son los silencios (de la música) para llenar páginas de prensa con los chirridos de turno.

Que si el Festival Internacional de Órgano Catedral de León no se hace o se hace en plan light, después de 31 años, porque ni Junta, ni Ayuntamiento, ni Caja España aportan recursos. El concejal de Cultura dice que ya han cumplido, que el festival nació para que la catedral tuviera un nuevo órgano y que una vez conseguido, para qué seguir.

El nuevo órgano, por cierto, se estrenó hace un año con una inversión de 1,7 millones de euros. Es el mejor de Europa, dicen los que saben (no el concejal). No sé por qué, pero con tal argumento sin querer me han venido a la cabeza muchas de esas cosas hechas en aquellos años de vino y rosas, puro despilfarro, poca utilidad, cero planificación, menos sostenibilidad. Incluso me han venido las que están a medio hacer y que ahora, pese a estos tiempos de decadencia, todavía hay que rematar. Aquel León Ciudad Digital reconvertido en ese Edificio Rojo sin otro nombre, la Ciudad del Mayor o lo que pasará con el Palacio de Congresos.

Del Manzanal allá, la música tampoco se oye ni se ve. El Ayuntamiento de Ponferrada desaloja a una asociación que lleva casi veinte años impartiendo clases musicales en un local público, a gastos pagados, pagados por todos los ciudadanos. El concejal de Cultura –otro, no el de antes–, frente a quienes le critican con que el local desalojado ya tiene pretendientes y que en la decisión hay trasfondo político, se descuelga con que el Procurador del Común dice que esa discriminación positiva no puede existir (qué bien viene el Procurador cuando interesa) y que esas estancias se sacarán a concurso público para seguir utilizándose en beneficio de la comunidad.

Ah, que la musiquilla que tiene que sonar es esa: la de la licitación. Y oírse, y verse, lo que decía Stravinski. En León se empezó hablando del Festival Internacional de Órgano y entre parkings y campos de golf de oferta se le cantan nanas al parlamentarismo, que ya va siendo hora de que salga de la cuna. Y en Ponferrada, peor aún, como los museos se utilizan para ferias de rebajas, se compran y venden reuniones secretas, quiméricas candidaturas y tránsfugas pasados.

Cómo se nota que no conocen la 4’33’’ de John Cage…

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